Dormir con tu mascota. ¿Es bueno o malo?

En España hay unas 13 millones de mascotas registradas, según la REIAC (Red Española de Identificación de Animales de Compañía). Los perros, seguidos a mucha distancia por los gatos y los pájaros, siguen siendo los principales animales en los hogares españoles.

Compañeros incondicionales de ilusiones y fatigas, el vínculo que generamos con ellos es muy fuerte, y los consideramos casi como un miembro más de la familia. Tanto que algunos incluso comparten cama con sus dueños. ¿Pero… es esta práctica realmente saludable? ¿qué sabemos de ello?

En este post desmontamos algunos de los mitos respecto a este tema en particular.

 

 

Dormir con tu perro o gato – Ventajas

 

Numerosos estudios científicos, como el que desarrolló la Clinica Mayo en 2018, han demostrado una enorme serie de beneficios y efectos positivos que nos produce dormir al lado de nuestra mascota: las ventajas van desde una disminución de la ansiedad y el estrés, pasando por un aumento de la sensación de seguridad, hasta algo más prosaico como la facilidad por mantener tu temperatura corporal.

Lo cierto es que la reconfortante situación de dormir al lado de nuestra mascota reduce nuestra presión arterial y, por lo general, mejora nuestras funciones biológicas. Además, no está demostrado que el hecho de que el perro o gato se muevan interrumpe o perjudica nuestro sueño. Ni tampoco que dependiendo de su tamaño sea mejor o peor el dormir a su lado.

 

Dormir con tu perro o gato – Inconvenientes

 

Sin embargo, dormir con nuestra mascota también conlleva una serie de inconvenientes. Una de las principales es sin duda la transmisión de alergias, enfermedades o asma. Aunque es cierto que ese problema simplemente se resuelve manteniendo a nuestra mascota limpia y desparasitada.

El inconveniente más preocupante, aunque pueda parecer menor, es de índole relacional: las mascotas son territoriales y el hecho de que duerman con nosotros puede provocar problemas de convivencia con nuestra pareja, con otros miembros de la familia, o con otras mascotas. En ese sentido, aunque duerma con nosotros, el perro o gato debe tener su espacio delimitado. Si mantenemos esas normas nos evitaremos este tipo de problemas.

Ahí lo tienes, valóralo tu mismo. Pero sobre todo, tanto si duermes con tu mascota o no, por favor cuídala.

 

Sonpura. Pasión por el descanso.

Recuerda que “Volver a soñar” #escosadetodos.

Sonpura. Pasión por el descanso.